Estilo y riesgo

Creo que el estilo es la única manera de «ser» en literatura, y trabajarlo un modo de entender cómo quiere uno construirse en las pupilas y la memoria de los lectores. La asepsia con que ciertos escritores abordan su labor me recuerda más al funcionario que cumplimenta instancias que al artista que pretende alcanzar modestamente algo parecido a la belleza. Prefiero el riesgo implícito en esta voluntad de lo hermoso.

(De «Las palabras justas», entrevista a Miguel Ángel Zapata. Quimera. Revista de Literatura, mayo de 2013).

Un espacio de libertad

Los cuentistas suelen quejarse de la existencia de un agravio comparativo entre el cuento y la novela. De hecho, es difícil encontrar una declaración de intenciones de un escritor de relatos que no incluya la palabra novela. Ahí, sin embargo, en esa costura (en esa rodillera cosida antes de que aparezca el agujero, antes de caminar de rodillas sobre un relato que apenas ocupa espacio y que nunca se detiene), se abre un asombroso espacio de libertad. La presión del mercado apenas roza al cuento, que ni siquiera tiene que luchar por las migajas de prestigio por las que luchan los poetas…

(Del artículo «EPO», de Miguel Serrano Larraz. Quimera. Revista de Literatura, mayo de 2013).

La sencillez compleja

La metamorfosis es la novela que mejor ha contado el siglo XX, y va camino de ser la que mejor cuente el XXI. El siglo XX se despertó un buen día siendo un monstruoso insecto. La he leído muchas veces y siempre me he preguntado cómo lo hizo, cómo la resuelve de un modo tan magistral y tan sencillo, y sí, me admira, porque si yo ando detrás de algo es de la complejidad sencilla o de la sencillez compleja.

4

(Entrevista a Juan José Millás. Quimera. Revista de Literatura, mayo de 2013).

Al otro lado del cristal con que se mira

Un cuento son los márgenes. Hay novelas en las que nunca se podría encontrar un cuento; en cambio, hay otras, muy pocas, en las que si se observa con atención aparecen, como aves exóticas, párrafos, pasajes, capítulos, que sólo necesitarían de los suficientes márgenes en blanco alrededor para mostrarse como lo que son: relatos zozobrando en medio de un océano. Porque un cuento son las elipsis. Los silencios. El secreto.

(Del artículo «Al otro lado del cristal con que se mira», de Juan Jacinto Muñoz Rengel, incluido en el número de mayo de Quimera. Revista de Literatura).

La realidad sin complacencias

España siempre ha sido un país de camarillas literarias enfrentadas. Eso se ha matizado bastante. Lo que ahora hay es un tapón generacional inmenso y muy poca generosidad, por cierto, entre la generación mayor hacia la más joven. Los Benet, los García Hortelano, los Pere Gimferrer fueron mucho más generosos con los Marías, los Muñoz Molina, etc. de lo que estos lo han sido con quienes han venido después.  

(De «La realidad sin complacencias», entrevista con Marcos Giralt Torrente incluida en el número de mayo Quimera. Revista de Literatura).

Cuentos pluscuamperfectos

Una manzana con gusano puede ser más atractiva que una manzana sin gusano. Así ocurre, al menos, en narrativa. La literatura no es el reino de la corrección y lo mesurado, sino de la exageración y el revuelo. Un escritor mañoso tendrá siempre la cautela de no traspasar ciertas líneas ni ir «más allá de lo razonable». Es lo que distingue a un escritor mecanógrafo de un escritor kamikaze, dado que eso –ir «más allá de lo razonable»– suele ser el signo de la gran literatura.

(Del artículo «Cuentos pluscuamperfectos», de Eloy Tizón, incluido en el  número de mayo de Quimera. Revista de Literatura).